La importancia de la autenticidad para una filosofía práctica

¿Cómo debe uno vivir? Esta importante pregunta filosófica ha tenido tradicionalmente dos enfoques que, a la luz del pensamiento contemporáneo, nos resulta imposible aislar: Por un lado, la tradición socrático-aristotélica ha enfocado la reflexión como medio para perseguir el fin último de la felicidad, por otro, – teniendo en Kant el máximo exponente del ideal ascético que hereda la concepción moral de la religión – la modernidad ha dirigido los esfuerzos de la reflexión hacia el justo obrar, el cual culmina parcialmente en un concepto que reconoceremos fácilmente como importante, la responsabilidad.  Nos resulta bastante intuitivo comprender lo inapropiado de la rigidez de cualquiera de ambos enfoques, y que para responder a la pregunta por el modo de vivir, resulta necesario articular nociones que aúnen ambos intereses.

Es en esta linea en la que la noción de autenticidad que plantea Bernard Williams resulta muy explicativa; dicha autenticidad, que consiste en la fidelidad a una identidad personal, debe comprenderse como un valor fuertemente ligado a un vivir que trata de colmar las expectativas de un sujeto en cuanto a felicidad y responsabilidad. Ahora bien – hete aquí la dificultad – ¿como funciona la creación de una identidad? y ¿de que manera podemos generar una acción acorde a ésta? Continuar leyendo

Anuncios

Aire

Y a pesar de todo está el aire.

Aunque dances al unísono, aunque intercambies vibraciones con perfecto sincronismo, aunque te engañe la dopamina o aunque te rodees de gatos, la soledad atómica es el elemento adicional, sin abreviatura periódica, del que está compuesto el aire. Continuar leyendo


Matar a un mandarín chino: la atenuación moral de la distancia

Los sentimientos morales, como la compasión, el temor o el remordimiento, se presentan de manera mas aguda cuando el protagonista del suceso observado comparte con nosotros una cercanía de algún tipo, sea de edad, condición, costumbres, estado o linaje. Y lo que esto significa, invirtiendo la óptica, es que los sentimientos morales son menos intensos conforme aumenta la distancia, lo que nos separa; y aunque no todas las distancias son iguales, la sociedad globalizada ha rebasado ciertos límites morales en su constitución, solo en virtud del efecto de esta distancia, sobre la cual, creo, es necesaria al menos un momento de reflexión. Continuar leyendo


Quince minutos, el trauma y el sueño

Cuando termino un libro, un buen libro, me siento como un pez hindú arrastrado fuera del mar por la red de un artesano y experto pescador, con tacto, con mimo, sin rencor. Durante unos quince minutos, sentado, tumbado o incluso de pie, me quedo absorto, sonriendo como un bobo, con la mirada perdida, los músculos relajados, y saboreando con las papilas de mi imaginación un mundo que he de abandonar porque ha llegado mi hora, porque he de reencarnarme de nuevo en este filósofo un poco menos triste en cada muerte, que no tardará en buscar nuevas branquias. Continuar leyendo


Almacén nocturno

Cuando sueño lo hago a lo grande, con la intensidad de un delirio y las piernas en marcha, bajo las sábanas. Sueño estar aun de viaje, con amigos e inquietudes, asomándome a realidades dispersas que en realidad son juegos, servir de algo.

En la ternura de una noche en la que vuela el aire de tormenta he soñado con un dios malcarado, diseñado a imagen de Joaquin Font, y he procedido a servir a su esposa, a ser seducido por una hija que dormita al ritmo de las catorce notas de Thelonious, y a introducirme por un hueco minúsculo, por el que se accede al mayor almacén de recuerdos que haya soñado nunca. Continuar leyendo


El pensamiento socialdemócrata I: Declive de una síntesis

TecnoAranya2Final

Ilustración por Hector Pineda – Helmet Design

Acaso se trate tan solo del último desengaño, la socialdemocracia es la alternativa que nos dejaron los horrores políticos de finales del siglo XX ya desde finales del XIX. Tras el coste humano y social que supusieron las guerras, los regímenes autoritarios – fuesen fascistas o comunistas – las revoluciones o el capitalismo y sus crisis, la socialdemocracia se postulo a mediados del siglo XX como una alternativa política legítima y viable, a pesar de que el origen de su pensamiento data de finales del XIX. Un fantasma, quizá, de síntesis hegeliana por dos cuestiones desveladas como necesarias: la libertad individual y los derechos ciudadanos por un lado, y la estabilidad política y económica de los estados, por otro.

Si bien hay que admitir que en los orígenes keynesianos de la socialdemocracia había mas de salvar al capitalismo en absoluto declive que de luchar contra el autoritarismo, lo cierto es que los planes contra la pobreza que inauguraron la posterior forma de los estados de bienestar, redujeron las desigualdades que habían producido las guerras, y desde los años 60 y 70 la socialdemocracia fue una alternativa política de exitosa aplicación en Europa. Continuar leyendo


La debilidad

Existe un dios cruel que te depara solo cariños de postración, momentos en los que su caricia te doblega demostrando quien manda, y te arroja al suelo para que saborees en el vientre tu natural caminar. Porque en la ficción cotidiana uno se siente seguro – rezo cada día a mi imaginación para que me mantenga lejos de la realidad – y, sin embargo, a veces se hace la luminosa oscuridad en su voluntad, y te quedas sin fuerzas: amaneces solo con la seguridad de estar cansado, y la inmediatez de la muerte como motor de un pensar oscuro. Continuar leyendo