Archivo de la categoría: Cultura

Matar a un mandarín chino: la atenuación moral de la distancia

Los sentimientos morales, como la compasión, el temor o el remordimiento, se presentan de manera mas aguda cuando el protagonista del suceso observado comparte con nosotros una cercanía de algún tipo, sea de edad, condición, costumbres, estado o linaje. Y lo que esto significa, invirtiendo la óptica, es que los sentimientos morales son menos intensos conforme aumenta la distancia, lo que nos separa; y aunque no todas las distancias son iguales, la sociedad globalizada ha rebasado ciertos límites morales en su constitución, solo en virtud del efecto de esta distancia, sobre la cual, creo, es necesaria al menos un momento de reflexión. Continuar leyendo


Las becas en serio

Con todo este revuelo sobre el aumento de las exigencias para ser becado durante el curso 2013-2014 uno tiene que escuchar muchas gilipolleces. No nos adelantemos, sin embargo, y ubiquemos antecedentes. El ministro Wert – the big one – ha levantado ampollas y vítores con alguna de sus últimas declaraciones:

“Yo no niego que pueda existir la posibilidad de que un estudiante de pocos recursos se esfuerce, y no llegue a ese 6,5. En ese caso, la pregunta que hay que hacerse es: ¿está bien encaminado ese estudiante que no puede conseguir un 6,5 o debería estar estudiando otra cosa”    El País 24-Junio-2013

Observemos que aquí hay mesura, es innegable que hay afirmación y se cuestiona “el camino”, pero expresiones como “pueda existir la posibilidad” o “la pregunta que hay que hacerse” indican que ésta no es la mayor gilipollez que orbitará este tema del que todos opinan – yo no soy menos-; se trata de un cuestionamiento que, aunque incorrectamente formulado, es legítimo en lo que atañe al objeto de su preocupación: el dinero que se gasta en becas. Continuar leyendo


My Pop Culture: En la inopia deportiva

Les gusta el deporte, no digan que no. El deporte mediático, además. Les gustan las gestas, los nombres propios, los equipos, la marcas y las técnicas: su mítica. Les gusta por el entramado moderno de información que los convierte casi en disciplina del saber, les gusta porque está en la cultura nacional e internacional, se mama, se disfruta y después es influencia.

Gusta estar en el ajo, conocer la actualidad, y que coño, si se puede, ser autoridad en la materia. Es cultura – no osen negarlo enunciando el mainstream o los perseguiré motosierra en mano -, se ha construido, tiene sus discursos, sus críticos, su parafernalia y como en cualquier otro ámbito cultural hasta hay unos cuantos que lo practican. La novedad, sin embargo, está en como el discurso deportivo ha conseguido evolucionar y alcanzar lo que al parecer es un nuevo y merecido estatus cultural en nuestro país. Continuar leyendo


Introspección, tecnología y collejas solemnes

Será que soy un treintañero viejo, los hay jóvenes, pero esto de la tecnología me tiene en una contradicción hiriente, mas teniendo en cuenta que soy hijo único y dado a esto del repensar la imperfeción. Permitanme divagar.

Aun recuerdo cuan apropiada me pareció la apreciación de Antonio Adsuar (@EcosdeSumer) aquel día:

 “Ahora a la gente le cuesta mantener la atención en cualquier cosa con la que no pueda interactuar; hay gente que no aguanta dos horas en una sala de cine, tiene que sacar el móvil y comunicar, interactuar con una pantalla […] El espectador/lector siente la necesidad de tener control sobre el contenido que consume.”

O algo así recuerdo escuchar, seguramente se expresó con bastante mejor tino del que soy capaz de asimilar. Continuar leyendo


Y todo lo demás es industria… que no es poco.

La creación cultural requiere, digan lo que digan los mas estoicos, de un alimento cultural previo. Las ideas se transforman unas a otras: a veces chocan como supernovas, provocando un gran estruendo sordo, y otras se funden suavemente como chocolate caliente. A veces una idea impulsa a otra, cual utensilio de billar, solo para situarla en la situación perfecta para la carambola creativa, y en otras ocasiones sucede el descubrimiento de un combinado ideario fósil que un anciano terremoto enterró por casualidad cerca de donde ahora acometes tu espeleológica búsqueda del pensamiento. En cualquier caso, la mente creativa requiere de las ideas ajenas, y del mismo esfuerzo de digerirlas, tanto como el cuerpo requiere del entrenamiento para poder quizá un día realizar la gesta deportiva. Continuar leyendo