Entre Leviatán e impreciso vacío

Somos muchos los que nos expresamos en 2.0 respecto a la coyuntura política, llenándonos la boca de igualdad y libertad, de valores enunciados y de críticas voraces, sin apreciar quizá que al final lo que tenemos es, en gran medida, solo fe. La fe es necesaria para vivir, y en sociedad, las acaloradas discusiones, sean en la red de redes o en el bar “A pares” , escriben en humo y pixel “bla bla blas” de colores políticos, de ideologías sin duda respetables, de buenos sentimientos y de malas intenciones, pero que sobre todo se sienten como un gran e implicito grito de fe. ¿En que? En la política como modo de autolegislación, de autonomía que plasme la libertad enunciada y del derecho a sentirse ciudadano.  Sin embargo algunas voces de los bares y las redes flaquean ultimamente, aunque esto no es para nada nuevo, y es que la política está mutando, de un amasijo viscoso y desagradable que lubrica todo el engranaje social untando aquí y allá algo de pan ( hablamos de la corrupción política al uso, aquella que busca “forrarse de pasta”, nada demasiado complicado) a un autentico Leviatán hobbesiano  en forma de clase política distanciada que, actualidad mediante, reforma la constitución sin consulta popular y se deja gobernar por los mercados. Sin embargo pretendo prestar aquí atención a la sensación interior de los sujetos, de los ciudadanos: Criticar al Leviatan está bien, y está claro, hay rios de bits escritos al respecto, sin olvidar la oficiosa prensa al uso, sin embargo la transformación mas peligrosa, o no, logica en cualqueir caso, se está dando a nivel intimo e individual. Y aquí es donde lanzo mi grito de auxilio, porque siento que estoy perdiendo la fe.

¿Que ocurre cuando empiezas a pensar que el estado no solucionará tus problemas ni garantizará tus derechos, y que vives en un mundo donde facciones clasistas y jerarquizadas compiten por beneficios o supervivencia, haciendote presenciar una estampa que tus valores repudian hasta el punto de dejarte fuera del juego? No quiero sindicarme, no quiero defender a la patronal, solo fugaz y parcialmente encuentro sincronismo con alguno de los diferentes partidos políticos, y finalmente descubro que mi “ideología” solo me tiene a mi, y que por tanto, la democracia no es para mi consuelo alguno: Declaro pues que vislumbro solo el polvo que deja tras de si el galope huidizo de la esperanza.

Esto de por si estaría muy bien, quiza sería algo triste, pero el problema, el peligro, es la luz que irrumpe en esta oscuridad mostrandote que al final, solo te tienes a ti o a las personas que amas, es decir, que al final, el pacto social implicito que da lugar a los estados está tan vacío que ni esperas nada de él ni te importa aportar lo necesario para continuar con la farsa. Evidentemente no estas fuera del juego, es mas, el juego cuenta contigo y te tiene reservado un papel a su favor, sin embargo eso tampoco te importa, lo que importa es lo que uno siente en su interior al respecto, y lo que siente es esgoismo y desconfianza, un nihilismo incipiente que ya no es ni siquiera revolucionario, es de veras una destrucción de todo valor, de todo pacto y de todo consenso, porque poco importa lo que se acuerde en modo alguno, seras traicionado y traicionaras, tarde o temprano.

Aquí es cuando, esperando que los lectores hayáis comprendido la angustiosa sensación del ciudadano confuso que atiende a los sentimientos políticos (y no a eso con el mismo nombre que tanto suena en los medios) en su interior, os pido reflexión y opinión:   ¿Es el camino del progreso mantener al fe y el esfuerzo en la construcción y depuración de las formas e instituciones estatales, aun fracaso tras fracaso, porque la utopía del hombre en sociedad pasa por la necesidad del pacto social ? ¿O por el contrario ha llegado el impreciso momento de dilapidar la forma del estado como reflejo del pacto de buena voluntad que los hombres quieren hacer para vivir en sociedad, y de construir otra forma intima y consensuada implícitamente? Quizá un mundo sin derechos tipificados sea mas justo que uno que escribe reglas solo con el fin de saltárselas por diversión.

Espero haber podido afectaros lo suficiente como par que os decidáis a opinar al respecto y quizá inaugurar nuevas nociones del sentido de estado democrático y del pacto social.

Anuncios

4 responses to “Entre Leviatán e impreciso vacío

  • mariona

    Hola:

    una cosa no he comprendido de tu blog: ¿Por qué en algún momento de tu existencia llegaste a pensar que las “soluciones” venían de mano del estado? Te vuelvo a recomendar a isaiah berlin, uno de los primeros en destacar la fe de las personas de poder crear un paraíso en la tierra, pensando q el problema consiste sólo en encontrar el sistema político adecuado.

    Personalmente opino q uno no debería hacer las cosas pensando q así cambia el mundo o la sociedad. Uno debería tratar de hacer las cosas bien (p.ej, ganarse honradamente la vida) en primer lugar porque eso te constituye como persona, uno se elige a sí mismo en cada decisión: me elijo estudiante de filosofía, me elegí funcionaria, me elijo una persona q miente…eso es ya tener una visión moral de la vida, en la q poco importa cómo sean los demás. En segundo lugar, uno también hace las cosas bien por aquellas personas a las q ama, como bien decías. Y precisamente pq las ama y éstas lo aman a él, no se contravendrá tampoco el primer principio eligiendo tomar malas decisiones q lo conviertan a uno en algo deleznable… Sinceramente, ¿Alguien querría por padre o hermana a una política corrupta? ¿O a un asesino? Ah, y amar es algo serio, q implica mucho de voluntad y paciencia, y no el enfoque actual q reduce todo a las meras sensaciones y al capricho de las emociones fugaces del “hoy te quiero, quizá mañana me aburras”. Eso no es querer, y ahí se nota de donde ha venido toda esta crisis, q no es sino una crisis de valores: todo es relativo, mis acciones no importan pq no me configuran como persona y nadie tiene derecho a juzgarme. Tampoco importa si decepciono y lastimo a mis seres queridos, mañana podré encontrar otros. Por eso no importa si no soy honesto en el trabajo, si especulo, si malgasto mi dinero, si dejo a mi mujer por mi secretaria y debo doblar mi sueldo para seguir pagando la hipoteca, el nuevo alquiler, más la pensión d los niños…todo es una crisis de valores donde al final sólo ha quedado el placer rápido y aquello q lo proporciona: el dinero. Y la solución no pasa por un sistema político u otro, pq aun con el mejor sistema si los integrantes no son honrados y tienen cierta visión profunda y comprometida d la vida y d las personas, todo se vicia. No es cuestión de sistemas, acuerdos y leyes, sino de valores y calidad humana. Como decía san agustín, donde hay amor sobran las leyes.

    • Beijabar

      Bien dicho, al menos a mi entender (puntualizo que la entrada tiene un tinte pesimista y literario precisamente para atraer al debate). La crisis de valores existe, y trae funestas consecuencias a nuestra sociedad, sin embargo, moral social y política son co-dependientes, por lo que aunque estoy bastante de acuerdo, no lo estoy del todo: El sistema político es la base sobre la cual se levantan los valores de una sociedad, ya que acuerda unos mínimos y los tipifica en las leyes, sin embargo, si luego la aplicación de las leyes es subjetiva y las altas esferas se consiguen un estatus, a la practica, por encima de la ley, el sistema no tiene sentido y la base moral cae, y con él, todo el edificio construido socialmente. Sin embargo, existe la posibilidad de instaurar las bases de manera individual, esto haría que hubiese diversas morales en confrontación, morales que incluyen por supuesto auto-limitaciones, no hablamos aquí de egoísmo o relativismo, nada mas lejos, de hecho los mínimos morales culturales parecen desvirtuarse al tipificarse en la ley (Al volver pacto explicito un consenso implícito, se crea una trampa por su publicidad), parece que un juicio moral y comportamientos personales en consecuencia son mucho mas efectivos en sociedad que la ley y su aplicación. ¿Que ocurre cuando la ley no refleja la moral social? ¿Sigues la ley, o sigues tu moral? (en muchos casos son incompatibles) ¿Buscas expandir en la practica uno valores que consideras buenos en tu entorno mas cercano, queriendo y cuidando a los que están a tu alrededor o te peleas contra un sistema sin rostro al que no puedes vencer para poder tipificar y aplicar legalmente derechos para todos que luego se vulnerarán inevitablemente sea cual sea el sistema político? Lo que quiero decir es precisamente que la política puede no ser la solución, pero sin embargo es necesaria; por lo tanto ¿hasta que punto importa la política y hasta que punto la praxis vital de las personas? Porque ambas se condicionan entre si: políticas económicas o sociales deficientes hacen que tus esfuerzos no puedan centrarse en esa praxis vital y en al creación y aplicación valores, porque lo material sigue siendo necesario, las necesidades básicas se pueden garantizar de manera política (formalmente), pero deben luego llevarse a cavo, y aquí es donde entraba la fe que comentaba, si tu estado tiene unas leyes buenas y bonitas, pero que no se aplican o que se manipulan a placer de unos cuantos. ¿Que te impide renegar de ellas e inaugurar tus propias leyes? ¿Y en que medida sería eso inmoral?

  • Nodea

    Es muy interesante eso que apunta Mariona. El problema es que todo se puede comprar y todo se puede cambiar, gracias al relativismo no importa la solución, importa sustituir. La crisis de valores se fundamenta en que en el fondo nada tiene tanto valor, todo vale de forma que puedo cambiarlo rápidamente. Pero la raiz del problema es que el ser humano es un medio, nos tratamos todo el rato como medios, y por eso somos facilmente sustituibles, porque nadie es imprescindible ni nadie es dotado para todo. La solución es hacer del ser humano un fin, para él mismo, de forma que las relaciones se fundamenten en el desarrollo del individuo, pero siempe para el propio individuo y contando con el individuo, llevandolo todo a un terreno colectivo, donde el desarrollo individual sea en armonía con los demás. La competencia se crea en un desarrollo colectivo entre individuos, no como sucede ahora, que es un desarrollo del individuo acosta de los demás.

    Beijabar, las crisis digamos que son el principal aliciente para la mejora, algo rollo Hegel y la ley de la dialéctica xD Asi que todo ese escepticismo social debe llevar a una busqueda de soluciones, que es para lo que estamos los que nos interesamos por la filosofía. En estos tiempos no cuela el saber por el saber, hay que hacer algo en esta sociedad.

  • mariona

    hola de nuevo:
    entiendo lo q dices, Berto. El mismo aristóteles reflexiona sobre si pueden ser equivalentes el buen hombre y el buen ciudadano. Por ejemplo, un alemán q hubiera colaborado con las SS habría sido buen ciudadano respecto d su gobierno, pero un mal hombre desde una moral pro derechos humanos. Y coincido contigo: la sociedad y la política influyen mucho en el individuo. Es más, personalmente pienso q, de hecho, las i
    de ologías políticas sólo funcionan cuando ya de facto hay una configuración social previa, como es el caso de la tradición parlamentarista inglesa, q ni siquiera tienen constitución: está tan arraigado en su modus vivendi q no lo necesitan. Y quizá por eso las democracias no funcionan tan bien en paises latinoamericanos, pq su pueblo-por su historia e idiosincrasia- no ha tenido tiempo d integrar d facto ese modo d vida.
    ¿Qué pasa con Europa? Creo q se da lo q t digo: después de siglos d digerir filosofía greco-romana y valores judeo-cristianos pudimos llevar a cabo sociedades libres y prósperas económicamente. El problema es q ha acabado entendiéndose mal la libertad, y exacerbado el relativismo, de modo q padecemos de “pensamiento débil”. Como ya no creemos en nada -hemos matado a dios, pero no hemos sabido sustituir el hueco- al final sólo ha quedado la ley del más fuerte y la superficialidad q nos hace ser involucionados: sólo cuenta en sociedad cuan guapo seas y cuanta pasta tengas, como si volviéramos a la época de quien tenía más vacas y q mujer tenía mejores caderas para parir. Estamos involucionados culturalmente, estamos vacíos y más perdidos q un fill d puta el día del padre, y así no es d extrañar q estemos como estemos, pq la realidad siempre se acaba imponiendo, también la realidad moral. Lo bueno es q eso quizá haga reaccionar a la gente y aprendan a valorar y retomar todo ese poso cultural de sabiduría q tantos milenios nos costó cultivar, como bien apunta Nodea.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: