La grandeza moderna de la “utopía” de Bertrand Russell

En este texto intento relacionar las ideas de una obra de suma importancia en la reflexión actual sobre las necesidades humanas, y de estas como objetivo de toda sociedad moderna:  “Teoría de las necesidades humanas” escrita por Doyal y Gough (de la que hablé en la anterior entrada intentando introducir el concepto de autonomía que en la obra se describe) con la “utopía” de Bertrand Russell, expuesta en el modelo descrito en su obra “Caminos de la libertad”. Para comprender el artículo apropiadamente es necesario conocer las teorías de Marx y Kropotkin, así como el ideal sindicalista y las medidas de presión social de este. En la obra de Russell se hace una introducción a todas estas ideas de manera brillante, e incorporando ademas algunas críticas por parte del autor a cada tendencia, que mas tarde reunirá selectivamente para enunciar la forma de su sistema político-económico-social, del que personalmente quedé en su momento prendado. Comencemos:

Russell nos propone, partiendo de la posibilidad de minimizar los males de las sociedades un sistema sociopolítico “parecido al de Kropotkin pero más práctico” que vendría a entenderse, simplificando, como un Anarco-comunismo gremial.

En primer lugar hablaremos de la educación, una necesidad intermedia declarada de suma importancia para el desarrollo correcto de la autonomía personal. El sistema educativo planteado por Russell contaría con una educación obligatoria de amplia base, y estaría orientada además a la realización opcional de estudios superiores, podríamos ampliar, por lo comentado con Doyal y Gough, que cuente con una multiculturalidad que permita la crítica social y educativa por parte de los propios alumnos, así como sistemas de procedimiento para detectar, en el colegío y respecto a los padres o la unidad familiar, situaciones de desamparo o abandono.  Los estudios serían públicos y el estado garantiza una paga en concepto de sufragación de necesidades básicas materiales, tales como vivienda y alimento adecuado (Esta noción de necesidades basicas materiales sería una de las que mas han evolucionado Doyal y Gough, dotandola de caracteristicas tales como la salubridad, la higiene, la resistencia a la intemperie y cierta comodida de temperatura en ambientes extremos, así como detección por parte del estado de situaciones de hacinamiento), además de material de estudio. Esto permite una libertad real de la elección de estudios, al no verse coaccionados por las necesidades económicas familiares o si es posible la sufragación de los estudios de los hijos por parte de las familias de rentas más bajas. Este plan de educación coincide en la importancia que ya daban Platón y Aristóteles a la educación en su teoría política como uno de los pilares sobre los que construir una sociedad realmente libre.

Otro punto clave del sistema de Russell es la organización gremial de los sistemas de producción. Esto aporta un componente democrático a la organización de mercados y elimina el concepto de empresario capitalista, evitando las plusvalías, lo cual derivaría en un punto importante de la teoría de Kropotkin respecto a una reducción de las horas de trabajo, factor que como recordamos supone un indicador directo del bienestar social de las comunidades y de la autonomía de los individuos. El trabajo remunerado sería una tarea no tediosa, libre, a la que dedicar unas pocas horas del día, esto supone una argumento contra la holganza que, provocada por el estrés y la desidia de un sistema de trabajo mecanizado, sería erradicado y transformado en un concepto de trabajo apetecible para el hombre medio. Esto incluye, tal y como coincidían Doyal y Gough, una transformación de los sistemas de producción evitando las sistematización más brutal que deriva en tareas repetitivas y la reducción de la visión e implicación global del trabajador en los sistemas de producción.

El siguiente punto a destacar es la sincronización de este trabajo remunerado, con la concepción de una paga para la sufragación de necesidades básicas materiales (en los terminos anteriormente descritos), como vivienda, alimento y vestimenta, para todas las personas y a cargo del estado, aquí ampliaríamos con la teoría de Doyal y Gough, que las necesidades sean las que cada uno necesite, habrá pues que valorar las capacidades y aportar los recursos necesarios para la sufragación de las necesidades más básicas de personas discapacitadas según los criterios dela OMS. Estoda como resultado el trabajo realmente libre, sin coacción, porque cuando la alternativa a trabajar es morirse de hambre el trabajo no es realmente libre. Contamos con que la gran mayoría de las personas trabajaría, pues es el sueldo de un trabajo remunerado lo que da acceso a los lujos, a las apetencias no  necesarias de los individuos, y que favorecen la creatividad y libertad en el desarrollo de la autonomía. Las amas de casa recibirían un sueldo como trabajadores /as, condición, por otro lado, evidente. Por otra parte, lo expuesto supone un gran ventaja para dicha autonomía en cuanto a la posibilidad del trabajo no remunerado.

El arte, las ciencias, la música, la literatura, y muchas otras disciplinas no se contemplan en muchas ocasiones como tareas productivas, no son remuneradas. Esto hace que el sistema económico ejerza una fuerza coactiva y demarcacionista sobre la libre labor artística, limitándola a quienes por patrimonio familiar o becas son capaces de subsistir dedicándose a una disciplina no remunerada por vocación. Esto supone muchos problemas para los sectores de población más humildes, pues aunque está la posibilidad de las becas, estas se conceden bajo criterios de excelencia que dependen del trabajo, esto supone una valoración subjetiva de consejos de demarcación sobre esas disciplinas, decidiendo así que es o no arte, o filosofía, o música, al conceder las becas a los trabajos que sigan líneas que se consideren apropiadas. La paga para las necesidades básicas materiales supone liberar al arte y la literatura, dar rienda suelta a las vocaciones sin limitación alguna, de tal manera que suponga un apoyo y un aumento de la autonomía personal. Es un factor decisivo para el florecimiento del arte y la libertad que se sostiene, además, sobre la viabilidad económica que aporta el sistema gremial de producción y la eliminación de las plusvalías.

Así pues, el cargo de las necesidades básicas materiales por parte del estado evita gran parte de los males, como el miedo a la pobreza y los estímulos de codicia, que favorecen la sufragación del resto de necesidades básicas más asociadas a la autonomía y la libertad de elección. La ambición se canalizaría por medio del honor y no del capital, dando al regocijo personal una finalidad común. Así la técnica y el arte, dotados de libertad darían lo mejor de si mismas, para ello es necesario que esta libertad contemple el alejamiento de una autoridad inamovible respecto a cada disciplina, aquí incluiría la necesidad del dialogo intersubjetivo para la correcta gestión de la teoría científica y artística que difiere de la organización productiva.

La unión de los factores: libertad, educación y abolición del capital privado reduciría drásticamente el crimen, que tiene en estos factores parte de sus causas. Y en consecuencia, las fuerzas de represión de libertad individual verían su necesidad disminuida, aunque es necesario mantener una pequeña parte como muestra de autoridad estatal, mas escudada en buena voluntad que en fuerza, para evitar el caos.

Respecto a la política y el sistema democrático Russell contempla dos factores para minimizar sus flaquezas, oportunamente señaladas por los anarquistas: Por un lado la delegación de gran parte de la gestión política a la autonomía local, en la medida oportuna, para incluir a los interesados en las decisiones locales y evitar que sean tomadas por personas que nada saben al respecto, que estan distanciadas de la cuestión y que son mas susceptibles a presiones de intereses externos. Por otro lado el proceso de pacificación y cambio de sentir que desembocaría en la reducción de agentes represores de la libertad individual, este debe ser gradual y estudiado, en caso contrarío se podría desvirtuar la transformación del estado.

“Una vez satisfechas las necesidades elementales del hombre, la felicidad de la mayoría de estos depende de dos cosas: Su trabajo y sus relaciones humanas”

  Los caminos de la Libertad

Y es que la libertad, que da la abolición del capital y la educación, hace que las relaciones humanas sean sinceras y nos hagan dar lo mejor de nosotros, no tenemos que aparentar subyugados bajo relaciones de poder y podemos disfrutar de nuestras relaciones sociales. Russel destaca aquí el mal que la mercantilización ha hecho al amor y al matrimonio como institución.

Como conclusión, Russell ha fusionado ideales Socialistas, respecto a la organización estatal, sindicalistas, respecto a la organización gremial de los sistemas productores, y anarquistas, desde el punto de vista de que el objetivo de un sistema sociopolítico no es un aumento del poder político o económico sino una mejora en la calidad de vida de sus ciudadanos para su felicidad y su bienestar. Ha argumentando en base a esa “alegría de vivir” como objetivo y causa del cambio sociopolítico que expone. En mi opinión parece bastante oportuno, pues aporta felicidad y libertad al ser humano, evidencia la igualdad entre semejantes desmontando las falsas relaciones de poder que la peor parte de nosotros mismos han provocado pero mantiene el incentivo de vivir, tanto en comodidad económica como en honor, veo imprescindible la educación en estos valores, de otra manera el proceso sería imposible, pero en mi opinión Russell ha conseguido un equilibrio muy interesante y provechoso en un teórico objetivo de la vida orientado a la felicidad.

Por todo ello podemos concluir, que el sistema de Russell, más o menos apetecible según las preferencias políticas subjetivas de las sociedades, tiene una importante cantidad de puntos en común con la teoría de las necesidades de Doyal y Gough, y abarca de base, aun más con algunas ligeras modificaciones o especificaciones, una de las concepciones más modernas y logradas de las necesidades humanas favoreciendo la objetividad a pesar de las características culturales de cada sociedad. Nos parece que en los últimos tiempos, asegurar las necesidades humanas en el sistema político es, o debería ser, una de las prioridades de la labor política, y en base a este estudio creo que la teoría de Russell, al menos muchos de sus puntos susceptibles aun así de modificaciones para la modernización,  debería contar con un puesto importante entre las teorías preferidas por la labor política al favorecer valores como la libertad, la igualdad y el respeto, así como el crecimiento del  nivel moral de las sociedades en un desarrollo intersubjetivo abalado por la viabilidad económica. Tiene la ventaja además de exponer como consecuencias directas del modelo sociopolítico factores que Doyal y Gough consideran indicadores del correcto funcionamiento de un sistema que cubre las necesidades humanas.

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