Introducción a la autonomía según Doyal y Gough

En esta entrada intentaré exponer el concepto de autonomía y sus pre-requisitos en el marco de la teoría de las necesidades de Doyal y Gough, enunciada un un amplio y detallado volumen que lleva por titulo “Teoría de las necesidades Humanas” y que se ha convertido en un referente al respecto de la cuestión, así como una consulta obligada al tratar de analizar crítica y socialmente la Declaración Universal de Derechos Humanos, así como otras declaraciones de derechos del ciudadano y de los pueblos, centrada últimamente y en especial en la insuficiencia de una aplicación meramente formal. Comencemos:

Los sentimientos subjetivos no son, según Doyal y Gough, una base estable sobre la que edificar el análisis de las necesidades Humanas. Estas presentas aspectos universales y objetivos como son la condición previa de la acción e interacción humanas. No estar en una buena condición para tales casos supone un grave daño:

«…estar básicamente incapacitado en la búsqueda de la visón propia de lo bueno» (p.78)

Las personas deben ser capaces de participar en la vida de alguna forma, con objetivo de desarrollar su potencial de éxito privado y público, y sin limitaciones arbitrarias o graves perjuicios. Nuestra vida está influida por lo aprendido de otras personas, y por tanto la concepción de nosotros mismos de desarrolla al descubrir lo que podemos y no hacer en el ámbito social.

Para identificar las necesidades de una personas, esta debe establecer un plan de vida, identificar las actividades de es ese plan y a su vez, hacer lo propio con las condiciones necesarias para la realización de esas actividades. Se debe buscar por tanto las condiciones necesarias y universales a modo mínimo que posibiliten la participación en la vida social y la posibilidad de cambiar los planes concretos de acción si una persona así lo desease.

«Sin el descubrimiento de dichas condiciones, seremos incapaces de dar cuenta de la significación moral especial que deseamos atribuir a la satisfacción de las necesidades básicas» p.80

Es necesario garantizar las oportunidades vitales de los individuos como miembros plenos de una comunidad que son, y ofrecer así las oportunidades plenas en la vida social. Un individuo está necesitado si carece de los recursos para participar como miembro pleno de la sociedad y ser autónomo consiste en poseer la capacidad de elegir opciones informadas sobre lo que hay que hacer y cómo llevarlo a cabo. Ello entraña:

–         Capacidad para formular objetivos y creencias (razones) sobre cómo alcanzarlos

–         Capacidad para valorar lo acertado de esas ideas

La autonomía equivale a la agencia (condición previa) para que el individuo se considere a sí mismo capaz y responsable de hacer algo.

Las condiciones previas para toda acción son la supervivencia física y la autonomía personal, y esto se traduce en que sean estas las Necesidades Humanas mas básicas que deben satisfacerse para que las personas puedan formar parte activa de la vida y encauzar esta hacia un objetivo elegido libremente.

La supervivencia y la autonomía, son necesidades en cuanto a ser formas de actuar concretas para mantener y mejorar la satisfacción de ambas cualidades. Son por tanto necesidades y por tanto conforme van satisfaciéndose  las cualidades individuales van consolidándose.

«…la supervivencia y la autonomía son las condiciones previas básicas para evitar perjuicios graves» p.85

La supervivencia/salud física como necesidad básica

La salud física se puede describir como ausencia de enfermedad, de esta manera negativa es como hay que comprenderla en su grado más elemental. La salud física es a todas luces una condición previa para toda interacción o acción de las personas.

La autonomía es como ya hemos dicho otra de las necesidades básicas y debe ser también entendida en sentido negativo para comprender que el objetivo es evitar ese grave daño. La autonomía supone una mejora y un apoyo para iniciar nuevas acciones o interacciones, pero debe, además de contar previamente con la condición de la salud física, debe tener la capacidad de establecer las estrategias y objetivos según sus intereses personales y la mejor forma de llevarlos a la práctica. La autonomía es lo que hace a las personas creadoras y portadoras de valores a la sociedad.

Hay varias circunstancias que afectan a esta autonomía y su desarrollo:

  • En primer lugar el gado de comprensión de si mismo del que la persona hace gala, así como de su cultura en cuanto a lo que la cultura espera de ella. Esto depende en gran medida de los “maestros” o ejemplos vitales de una persona, ya que la conciencia individual es indiscutiblemente fruto de la interacción. La capacidad de reflexionar y actuar es favorecida según las circunstancias externas que se den, y el éxito en estas empresas suponen el respeto social. La escuela básica puede llegar a discapacitar a un niño en su aprendizaje a tenor de lo dicho.
  • En segundo lugar es también muy importante la capacidad psicológica, en cuanto a un equilibrio mental que proporcione una capacidad emocional y cognitiva adecuada. La racionalidad es base de la autonomía y la responsabilidad pero hay unos mínimos de desarrollo de esa racionalidad que hay que lograr: Es necesario poder formular objetivos y creencias sobre una forma de vida, tener confianza para actuar y participar en la vida social y obrar de manera concordante con los demás. Es necesario que los actores tomen consciencia de sus acciones, de sus resultados y sean responsables de estos.
  • En tercer lugar las oportunidades objetivas para actuar. Es necesario una libertad, entendida como no coacción, en la elección de nuevas acciones a emprender, que se respete las intenciones en su trascendencia social o los objetivos ideológicos sin opresión.

Se considera por tanto que si estos requisitos no se cumplen de manera mínima hay pues grave daño, en el cual una enfermedad mental o una falta de racionalidad que puede ser producto de una educación básica y cultural deficiente y que producirá que pierdan el control de sus vidas afectando a su autonomía.

Doyal y Gough establecen aquí dos niveles de autonomía:

  • Uno en cuanto a la libertad política, es decir la posibilidad de tener autonomía como para participar en la actividad política democrática e intervenir en procesos políticos.
  • El segundo grado es algo superior y supone una libertad de agencia, conllevando un grado bastante más algo de reflexión crítica.

Mas adelante hacen una distinción especialmente interesante y es la valoración del término “bueno” o “adecuado”, es un argumento en ocasiones utilizado por los relativistas pero que debe ser explicado. Unas necesidades básicas están cubiertas de manera adecuada cuando se adapta a la medida que necesita el sujeto, pues en diferentes culturas o situaciones personales, incluso según el sexo, las personas tenemos diferentes necesidades básicas que deben ser reguladas hasta la objetividad de estas.

«…en toda política de necesidades hay lugar para una política de la diferencia, con grupos particulares…» p.107

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